Han pasado 11 años desde su último viaje … 11 años … y todos nos sorprendimos cuando fue el primer aniversario de su muerte, Mauri. Los años pasan, pero siempre queda algo, ¿verdad?

Para aquellos de nosotros que lo conocimos y para aquellos de nosotros que lo conocimos después de su muerte, han sido 11 años de tenerlo cerca, 11 años de continuar propagándose, interrumpiendo, molestando, riendo a carcajadas o en susurros, propagando tercamente la muerte negra.

Cuánto ha sucedido en estos años, no existe una medida racional que pueda cuantificarlo. Hay quienes dirán que hemos perdido, otros que hemos ganado mucho, lo que es realmente importante es que continuamos … y que la anarquía, como práctica concreta contra cualquier forma de dominación, como un ejercicio permanente, continúe sin restricciones. Y es por eso que nuestros muertos disfrutan de una excelente salud y continúan riéndose, hoy ya en otras risas.

Cuánto hubieras disfrutado de las calles en estos meses, sonreímos cuando imaginamos la respuesta, pero estuviste, Mauri, en días memorables, en el caos y sus dulces delirios. Estuviste allí, porque hay quienes insisten en salir contigo al caos.

Así se ha alimentado el compañerismo, la memoria iconoclasta y la solidaridad, contra cualquier frontera, represión y muerte… como escribieron desde una prisión en Suiza hace algunos años.

Después de la acción del 22 de mayo de 2009, donde encontraste la muerte atacando a los carceleros, no hubo comunicación que dejara en claro tu posición… pero estaba tu vida, tus escritos, tus poemas, canciones, tus historias, tus experiencias plagadas de tropiezos , errores, rabia, risas y éxitos, tu constante persistencia en intentar, por cualquier medio necesario, iluminar la noche y arruinar la fiesta a los carceleros del mundo.

Esos escritos han volado de corazón a corazón, buscando manos activas donde prevalece la anarquía. En sus cartas de tinta negra se desvela la madeja de sus ideas, sentimientos y convicciones, emerge claramente quién decidió ser y los caminos que tomó incluso a riesgo de todo… sin esperar el aplauso de los espectadores, sin buscar el consenso, la satisfacción de la masa o votos de popularidad.

En sus escritos, aquellos que no lo conocían, lo han estado encontrando y forjando sus propios lazos de complicidad, ese es el poder de la memoria negra, que abre surcos y caminos allí donde se pretende que sean los insultos policiales, periodísticos o la ciudadanía impuesta… tan vital es ese choque de compañeros, experiencias y generaciones, que en un intento de cortar esos lazos, 11 años después de su muerte, se escuchan murmullos que hacen eco de inventos periodísticos. Es un placer que aún no seas popular… pero estás presente entre los que son nuestros, los que no se dejan domar y los que eligen no domesticar sus espíritus, por lo que los ecos de tu risa burlona aún se extiende por las calles, encendiendo fuegos incluso en la noche más triste y fría.

No hay día en que tu ausencia no duela, pero aquí continuamos… Vivirás en nuestras vidas Mauri.

Más allá de cualquier circunstancia y cualquier pandemia…

¡Por la anarquía y contra toda autoridad, seguiremos siendo la peor peste negra!

Con infinito amor…

Para todos los compañeros que se han ido…

Para todos aquellos que continúan elevando el pulso del conflicto…

Para los prisioneros de guerra…

Nuestra memoria es negra, nuestro corazón también…

¡Eterno desprecio por el carcelero!


FUENTE: DEUTSCH INDYMEDIA
TRADUCCIÓN: ANARQUÍA