FUENTE: ATHENS INDYMEDIA
TRADUCCIÓN: ANARQUÍA


En la noche del jueves 7 de noviembre de 2019, elegimos atacar la camioneta antidisturbios (MAT), que se encuentra frente a las oficinas de KINAL (ex PASOK), y a la policía en motocicletas (fuerzas DIAS) que los acompañaba durante su cambio de turno. Nuestra elección fue totalmente intencional.

En una coyuntura en que el gobierno de Nueva Democracia ha desatado una cacería humana contra cualquiera que luche, en una coyuntura de desalojo de los espacios de lucha político y social de los migrantes, en una coyuntura de la abolición concreta del asilo de la universidad y la invasión de MAT y policías de OPKE en las universidades: en esta coyuntura, elegimos hacer una emboscada contra las escorias del MAT y los lacayos de las fuerzas DIAS, y atacarlos desde dos lados con dispositivos incendiarios, destruir sus motos, herir a tres de ellos y simultáneamente tratando de quemar la camioneta que estaba inmovilizada en la calle Eressou.

Esta acción tuvo lugar dentro del área de Exarchia, para dejar en claro que la continuación del agravamiento de la política represiva del estado tendrá las respuestas equivalentes. Lo que siguió a nuestra acción, solo verificó lo válido de nuestro acto para luchar, victoriosamente, contra los torturadores de la policía griega: enjuiciamientos al azar, intento de invadir el café en la plaza, torturas contra combatientes, llenando el vecindario con gases lacrimógenos.

La policía mostró su real rostro una vez más, cuando unos pocos militantes, con medios de lucha, atacaron a los guardias totalmente armados, logrando arruinar el sentido de omnipotencia artificial en esta área. Logrando, además, recordar que las operaciones «quirúrgicas» de la policía de M. Chrisochoidis se llevan a cabo sin anestesia, cuando tienen que hacer frente a la resistencia que avergüenza su represión y mide sus límites. Y, finalmente, recordando que, sin reflejos combativos e intensificación de las resistencias de clase social, es seguro que estas operaciones represivas lograrán adormecer y paralizar al movimiento, que se acostumbrará a la represión, incorporando el miedo y al sometimiento.

El ataque contra el movimiento es una parte integral de un ataque mayor contra los derechos adquiridos establecidos en el costo y con el sacrificio de la comunidad combativa. El supuesto paso hacia el desarrollo capitalista, como último esfuerzo del sistema para manejar la profunda crisis estructural del Capital, señala la mayor acumulación de riqueza en las manos de los poderosos, la profundización de la explotación contra los pobres, la reasignación ante la pobreza y mendicidad, la intensificación del trabajo precario, mal pagado y infravalorado..

Es por eso que el capitalismo actualiza constantemente su arsenal represivo. Es por eso que fortalece sus leyes contra la insurrección que, necesariamente, estallarán en los próximos años también en Grecia. Es por eso que ataca precipitadamente y con violencia contra las estructuras y las personas en lucha, tratando al movimiento como una «asociación criminal» que debe ser erradicada de inmediato.

Si queremos bloquear la estrategia preventiva de contrainsurgencia, debemos levantar el muro de la autodefensa del movimiento y la contra-violencia de clase social contra ella.

PD: Fuerza para el compañero anarquista V. Stathopoulos, quien fue encarcelado después de la operación represiva que fue coordinada por las escorias de la policía antiterrorista los días 8 y 9 de noviembre de 2019.

Compañeros y Compañeras.

Cerrar menú