CHILE: DE LA MEMORIA A LA CALLE – PUBLICACIÓN A 9 AÑOS DE LA MUERTE EN ACCIÓN DE MAURICIO MORALES


Un camino subversivo…

Para quienes no sepan o recuerden, Mauricio Morales murió una madrugada de mayo mientras configuraba el tiempo y la activación para colocar un artefacto explosivo en la Escuela de Gendarmería, configuración temporal pertinente para iniciar el repliegue entre los puntos ciegos estudiados y aquellos lugares que cobijaban en secreto su actividad anarquista. Pero las historias insurgentes no siempre se escriben como esperamos, entre la fortuna y la tensión de manera inesperada aquel estallido dirigido hacía esa lúgubre institución no fue acompañado por la alegría del concretar el ataque, esta vez fueron esquirlas, suspiros profundos, dolor y resistencia lo que vino después.

Fue el frio 22 de mayo del año 2009 donde el Punky Mauri atacó por última vez. Hoy recordamos a nuestro compañero en la plenitud del conflicto y con el dinamismo propio con el que decidió enfrentar al enemigo. Okupaciones, bibliotecas, comunicaciones barriales, foros, lecturas, organización y disturbios. El pensamiento y la acción del compañero que lejos de ponerle freno a la ofensiva anarquista, contribuyo al ataque de todas las voluntades que en diversos lugares del mundo respondieron ante la muerte de un guerrero, transformando la memoria combativa en una arma peligrosa y transgresora, advirtiendo que mil horas de teoría equivalen a un minuto de acción.

El ejercicio de recordar no fue ni será palabra muerta, el evocar a nuestrxs muertxs significa poner en movimiento el compromiso de guerra de ayer y hoy.

Nos reconocemos y encontramos recordando al compañero en las calles de este barrio porque es donde él desarrolló mayor y activamente su vida política. Lo conmemoramos no mirando un pasado hermético y distante, sino desde un presente que requiere actividad y compromiso pues el avance de la dominación no deja de esparcir miseria en los territorios ni tampoco en las personas que habitamos este mundo.

La cartografía del conflicto anárquico es dibujada a contracorriente y la incertidumbre de nuestra lucha no resulta una ligeray simple cuestión. Los desenlaces individuales y colectivos de las acciones emprendidas devienen en las marcas que van quedando entre el ensayo y el error, experiencias del andar que debemos transformarlas aprendizajes.

Los caminos que los y las anarquistas transitamos no sólo responden a las jugadas del poder, también se componen de las diversas iniciativas que nacen desde las entrañas de la praxis anárquica y que se cristalizan en nuestros cuestionamientos/prácticas y en la forma en que entre iguales las trabajamos; siempre al margen de la autoridad y sus conductas aplastantes.

Tenemos claro que si no nos organizamos, si no estamos dispuestas a superar las diferencias y trabajar colectivamente con proyecciones y perspectivas firmes y críticas, el capitalismo y sus males continuarán avanzando.

Surcando los tiempos y los espacios del poder somos la negación del entramado que levantan.

La revuelta nos tiene impacientes y sólo con las noches de alegre subversión podremos agrietar la miseria repetitiva de su mundo de orden y autoridad.

QUE LA MEMORIA GRITE EN LAS FOGATAS

DE LOS DISTURBIOS VENIDEROS.

LA INSURRECCIÓN ABRE HORIZONTES.

MAURICIO MORALES PRESENTE EN LA

DETERMINACIÓN Y LOS ACTOS DE

QUIENES BUSCAMOS LA ANARQUÍA.

Mayo 2018.


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