Raramente nos vemos obligados a reivindicar las formas en que elegimos atacar. No somos especialistas ni anarquistas aislados de los actos de sabotaje y robo que sabemos que ocurren a diario por los empleados del monstruo de Amazon. En general, preferimos que nuestras acciones sean solo otro golpe entre los muchos, que se suman al coro ya existente de ira y descontento. A medida que la crisis se profundiza y los sentimientos de aislamiento e impotencia parecen estar hundiéndose, es importante recordar que una forma de recuperar nuestras vidas es a través del ataque y la interrupción.

No es solo el coronavirus lo que hace que nuestras vidas sean insoportables, sino que solo lo profundiza, es nuestra vida diaria continua bajo el capitalismo y el control estatal. Amazon y otras compañías tecnológicas están explotando el virus, acumulando ganancias inauditas y instaurando su mundo tecnológico que es una pesadilla. Amazon afirma proporcionar un futuro seguro para la sociedad mientras continúa poniendo a sus empleados, mal pagados, en peligro de infección, esperando un tiempo hasta que puedan eliminar esos puestos por completo y reemplazarlos con un sistema automatizado y robots.

Por todas estas razones, elegimos colarnos en una de las áreas de estacionamiento de Amazon y cortar los neumáticos de ocho camionetas de reparto, por el puro placer de sentirnos vivos y por la continuidad de la resistencia durante un momento confuso. Sabemos que esto es solo una gota en un vasto mar, pero para citar a un compañero caído, «Recuerda siempre que cada tormenta comienza con una sola gota de lluvia… Trata de ser tú esa gota de lluvia».

¡En solidaridad con los trabajadores en huelga en Amazon!
¡Por nosotros y hacia un día de mayo eterno para todos nosotros!

– Brigada anarquista Lorenzo Orsetti en Carolina del Norte


FUENTE: 325
TRADUCCIÓN: ANARQUÍA